lunes, 4 de enero de 2016

Futuro

Y me encontraba perdida en un mar de emociones, teniendo un futuro por delante pero dos caminos que tomar; sin embargo, a pesar de mis indecisiones me encontraba segura de mi misma, sabiendo que sea lo que sea que me deparase el futuro sabría como afrontarlo, porque esta vez, a diferencia de mi yo pasada, me encontraba segura de mí misma.

Tengo un futuro universitario que comenzar que sé que será exitoso, veo un claro camino que recorrer siendo apoyada por las personas que amo y que últimamente han sido mis pilares en la vida, en embargo mi vida toma un giro al saber que hay un avión que se dirige a miles de kilómetros y un océano de distancia, un avión con mi familia adentro. Entonces están estos dos caminos, mi futuro universitario con la carrera que siempre he soñado y mi vida aquí, o mi futuro con un nuevo comienzo, con nuevas oportunidades en donde puedo tener esa vida que siempre imaginé.

Mi vida aquí ha tomado un guro de 360º, me refiero a que tal vez años atrás no hubiese dedado ni un segundo en tomar un avión muy lejos, pero nuevas ideas, nuevas memorias y nuevas personas me han hecho aferrarme a mi vida presente, nuevas sonrisas, nuevas creencias, nuevas esperanzas me hacen tener presente que aquí soy feliz, aquí me siento llena, aquí esta mi vida.

Por otro lado, no pudiese dejar a mi familia sola, no pudiese seguir sin mis padres, además de que un futuro de luz también me hace su llamado, un futuro con un trabajo estable, una mayor posibilidad de independizarme con mayor rapidez, más seguridad y la certeza de que con un trabajo puedo mantenerme por mí misma.


Entonces me encuentro sin saber que decisión tomar, sinceramente no quiero despedirme ni de mi vida aquí, ni de mi familia directa, pero estoy segura de que lo que me deparé el destino será lo mejor.

Nuevas esperanzas se asoman este nuevo año, a pesar de estar en un conflicto de emociones por no saber que decisión tomar, mis demonios se encuentran en paz, esos cuantos "kilitos de más" que me hubiesen preocupado en el pasado me sientan hoy en día de maravilla, y a pesar de que aún tengo millones de inseguridades puedo decir con firmeza que creo podré superarlas por mí misma, porque en esta batalla constante yo soy mi mejor aliada cuando antes yo fui mi peor enemiga, estoy en paz con mi yo interior esa vez, y sé que soy capaz de superar cualquier obstáculo que mi propia mente me coloque.

De unos meses acá me he sentido afortunada por todo aquello que la vida  me ha regalo, a pesar de que también he perdido mucho, pero sé que aquello que se fue tiene su razón y en vez de llorar por aquello que ya no está, sonrío porque me regalo hermosos momentos de felicidad. Con lágrimas de amargura y dolor aprendí a apreciar la felicidad momentánea que me regala la vida, y poco a poco aprendía a hacer esos segundos de felicidad en minutos y luego en horas; porque la vida no consta más que de eso, de esos pequeños momentos de felicidad cotidianos, porque aprendía que cada día nublado tiene al menos un rayo de sol, porque cada lágrima tiene una sonrisa, porque cada pérdida tiene algo mejor que esta por llegar.

Ahora, cuando cae el sol y me encuentro sola en mi habitación con los demonios de mi cabeza, se que no tengo nada que temer, porque ese miedo que se instala en mi pecho no debe existir, nada de eso es real, sólo soy yo probando mi propia fuerza, porque ahora cuando cae el sol y me siente el vacío y la ausencia de aquellos que se marcharon sonrío en vez de llorar, porque soy feliz de haberlos conocido y amado. Ahora, cuando cae el sol en mi mundo sé que no estoy sola, a pesar de luchar cada batalla por mi cuenta, a pesar de todo han llegado a mi vida personas maravillosas que poco a poco me han hecho volver a confiar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario